En ELLA sentirás mi perfume

Frágil como un tallo de hierba.

Secular como un tronco de olivo.

Fuerte como una roca.

Delicada como un pétalo de Rosa.

Fluyo por las corrientes, me abro en los lagos, me lanzo a los ríos y en los océanos me expando.

Soy águila que observa.

León que ruge.

Me enternezco como un pequeño gorrión…

Curiosa de la mirada de los humanos… hablo la lengua de los pájaros.

Contemplo la belleza del cisne y… con la pureza de una paloma, veo la FE.

La misma FE que cada vez me eleva del suelo.

Aquella FE que conoce cada lágrima de mí.

Cada dolor. Cada esperanza y también… el Amor.

Amo a mis hijos con el ardor de un pelícano… como una madre sabe hacerlo, los nutro.

Abro la puerta del misterio, veo, recuerdo y descubro.

Frágil como un Kristal.

Fuerte como el acero.

Ardo, me incendio y con la naturaleza del ave fénix renazco siempre de nuevo.

Soy viento.

Su eco es mi voz.

Soy sol.

Su luz se alza cada alba.

Soy luna.

Medito en la sombra corvina de cada noche mientras Venus me habla de las estrellas.

Yo, silenciosa, escucho.

Soy verde… como verde es la NATURALEZA.

De ELLA me siento parte.

Soy fuerte y soy frágil.

Soy densa y soy líquida.

Como aire transparente. Soy inaferrable.

Soy uno y soy el otro.

Soy cada aspecto de mí.

Me he encontrado rota en mil pedazos.

Para encontrarme, antes me he perdido.

Para amarme, antes me he odiado.

Para unirme, antes me he separado.

La SAL de cada una de mis lágrimas ha unido cada una de mis piezas.

En las cavernas del interior de mi Centro permanece intacta la experiencia de cada una de mis existencias.

He llorado.

Me he conmovido y a ella le he sonreído, disfrutando de mi REALIDAD creada.

Soy Dios y Soy Diosa. Juntos somos la TRIADA.

Soy el Todo.

Soy. Simplemente Soy.

Mi alma respira en mi corazón.

Con ella disfruto de este viaje por la tierra…

Hasta el día en que dejará mi cuerpo y lo donaré a una ROSA.

En ELLA sentirás mi perfume.

~ Adele Venneri ~

 

El primer amor no se olvida nunca. Tenía SIETE años cuando el amor por la poesia estalló en mi corazón. Todo empezó gracias a mi padre. Durante las comida amaba dedicar un brindis a todos los comensales y, mientras lo hacía, me miraba y me guiñaba el ojo. Aquel era el señal que me invitaba a empezar una serie de pareados que rimaran. Solo que yo, tenía siempre una poesía que dedicar a todos. Creciendo… yo misma me he convertido en esa poesía.

Deseo agradecer a mi hijo Stefano por haberme animado a publicar esta poesía tan íntima para mí.

Este material tiene derechos de autor y solo puede ser usado respetando y citando su fuente sin modificaciones.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies
error: Questo contenuto è protetto da copyright