De-s-programar

Desde hace algún tiempo, cada vez más a menudo, recibo correos electrónicos por parte de mis lectores informándome de que en su ciudad han creado grupos mensuales de lectura de mis libros.

Pensando en el hecho de que a lo largo de la historia, esto ha sucedido después de la muerte de un escritor o de un iniciado, esta noticia me hizo muy feliz.

Esto me permite disfrutar en vida la alegría de todos aquellos que, a través de la lectura de mis libros, han experimentado un viaje hacia ellos mismos y se han beneficiado de éste a nivel práctico, emocional y anímico.

A través de éste escrito, quiero dar las gracias públicamente a todos aquellos que han tenido la iniciativa y que, en un espíritu de justicia, siempre mencionan la fuente. Estoy muy agradecida y me siento muy querida por mis lectores. Este amor es mutuo.

Hablando de citar la fuente, aprovecho esta oportunidad para compartir con vosotros una experiencia vivida gracias al correo electrónico que recibí de una querida lectora durante una de estas reuniones mensuales.

Deseo llamar vuestra atención sobre el “Copiar y Pegar”, una actitud que ha existido desde los albores del tiempo, desde que el humano comenzó a buscar energía fuera de sí mismo para nutrirse. Obviamente, esto lo alejó de sí mismo, por lo que durante eones de siglos ha tenido que vivir una cantidad infinita de experiencias a través de las cuales ha podido entender que la única fuente de la que extraer es de sí mismo.

La actitud de imitación, en lugar de creación, en la evolución de las diferentes eras, ha llevado a la proliferación de muchos clones y estos, por supuesto, carecen de alma, la parte esencial y matriz creativa con la cual poder manifestar en la tierra el propio Dominio Encarnado.

Y es precisamente el fenómeno de “copiar y pegar porque no tengo nada dentro de mí” que hace unos días, un lector me escribió informándome que leía un libro en el que reconocía una gran copia y pegado de uno de mis libros.

Quién haya leído “Myeshuakor El Código del Origen” habrá visto que la frecuencia que me guía ha usado la palabra DE-S-PROGRAMAR, palabra que no existe en italiano.

Palabra a la que fui invitada a dejar así, entendiendo obviamente que no fue un error gramatical, sino un mensaje para decodificar. Las directivas claras y precisas me confirmaron que aquella “S” debía quedar así, aunque en italiano se diga “deprogrammare”.

Su significado va más allá de lo visible.

Quién la ha usado textualmente ha cometido dos errores: uno gramatical y otro aún más importante, ético.

Otros matices que han sido copiados de “La Nueva Conciencia de María Magdalena” son:

“Este libro no es un libro…”

“Respira maestro, respira maestra…”

Y mucho más en lo que no tengo intención de detenerme…

Tal y como ya he escrito en otras ocasiones, la verdad siempre sale a la luz. ¡Es una ley!

Por otro lado, todos han intentado imitar la Mona Lisa de Leonardo da Vinci. Pero Leonardo siguió siendo el único Leonardo, la sonrisa de la Mona Lisa, que proviene de otro mundo, se ha mantenido inimitable. En realidad, el maestro no sumergió sus pinceles en los colores de esta existencia, sino en los colores de los infinitos mundos paralelos. Para entrar aquí debes ser AUTÉNTICO. Debes de ser TÚ y nadie más en tu lugar.

2019. Louvre, París. Foto de Laura Martínez Rodríguez

La imitación es una traición que le haces a tu alma. Cada vez que intentas imitar, tu alma te observa y, con amor, espera que le hagas un lugar dentro de ti para ENCARNARSE.

Si te estás preguntando por qué he decidido hablar de esta experiencia vivida en primera persona, te respondo. Estoy hablando de esto porque, como creadora de mi vida y autora de mis obras, sé que esta experiencia en la que un pseudo-escritor me ha plagiado, a otro nivel lo he creado yo. Yo soy responsable de esta creación. Y es precisamente por esto que OBSERVO sus movimientos.

La belleza, la gracia, la claridad, radican en ver no lo que sucedió, sino por qué sucedió.

La respuesta es clara, simple y funcional. Se trata de meter palabras, sin permanecer en silencio.

Por otro lado, después de 2000 años de silencio, creo que para quienes perciben la FRECUENCIA DE MARIA MAGDALENA, el SILENCIO ya fue más que suficiente.

Ahora es el momento de hablar. Ya no es el momento de guardar silencio.

¿Qué se supone que debería haber hecho? ¿Poner una denuncia?

No. Según mi punto de vista, no sirve. La Nueva Conciencia no usa recursos humanos.

La Nueva Conciencia deja que la verdad salga a la luz por sí sola. Por este motivo, lidiar con estas dinámicas hubiera sido un desperdicio de energía y, con gran honestidad, ésta me sirve para escribir otros libros y interactuar con mis lectores y con aquellos que deciden ser Creadores de su propia vida. Sólo escribí una larga carta al interesado, que obviamente  se justificó con un largo papiro, típico del niño cazado con las manos en la masa.

“Nadie puede llevarse aquello que eres. Se pueden imitar las palabras, pero nadie puede imitar tu frecuencia. Nadie se puede llevar aquello que es tuyo. Pero, ¿qué es tuyo? Nada. Puedes disfrutar de aquello que eres sin depender de nada. Ni siquiera de ti misma. Sólo puedes CONSERVAR lo precioso y dejar rastros para los que vendrán y sabrán cómo atesorarlo.

Este fue el mensaje que recibí después de esta experiencia.

Respiré profundamente. Me conmoví y, precisamente por este motivo, he decidido compartir con todos vosotros esta experiencia personal. Sé que leerla podrá ser útil para muchos y, por eso he decidido hacerla pública.

Y para concluir…

Hace 2000 años, Pablo y Pedro se separaron de los otros apóstoles. Eligieron ir a Roma y allí, por motivos políticos, se alinearon con el poder romano. Inventaron una industria que buscaba el reconocimiento del Dios del Dinero e iniciaron un camino meticuloso de adoctrinamiento de las conciencias para que cada oveja pudiera permanecer en el rebaño que habían creado. Copiaron el paganismo a su gusto e hicieron de la verdad una historia repintada a la perfección. Ocultaron el poder de la Mujer con quiénes estaban en conflicto que no era más que el espejo de su falta de reconocimiento y, por este motivo, les daba miedo.

El mismo conflicto de aquellos que todavía hoy copian, confeccionan, repintan, sin arte ni parte, permanecen en la conciencia de Pablo y Pedro.

El mismo conflicto de aquellos que cada vez que intentan imitar en vez de MANIFESTARSE, no se dan cuenta que su potencial queda atrapado en la prisión del ego, de la materia.

Y por lo tanto en la frecuencia de Pedro.

“La cruz se ha girado, tal y como se ha tergiversado la realidad”

En mi libro “El Código del Origen” dedico un capítulo entero a Pedro. Si te apetece leerlo, tal vez algo de conciencia pueda florecer en el jardín de tu corazón.

Si te estás preguntando por el significado de aquella “S” de la palabra DE-S-PROGRAMAR, te lo explico en mi próximo libro… o en uno de mis próximos artículos, siempre en la sección “La Pluma de Adele Venneri”.

Con amor y dulce firmeza, te abrazo.

Adele Venneri

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